Desde mañana martes 30 de junio en Nuevo León se castigará hasta con tres años de cárcel a quien tenga confirmado COVID-19 y aún así incumpla con el aislamiento en su domicilio, aumentando el riesgo de contagio para otros, indicó este lunes en conferencia de prensa el secretario de Salud estatal, Manuel de la O.

“Multa o cárcel para aquellas personas que, sabiendo que tienen esa enfermedad, no tomen las medidas adecuadas para no contagiar a sus compañeros de trabajo u otras personas”, dijo el funcionario estatal, de acuerdo con el medio ABC Noticias.

“Puede llegar a ser procesado penalmente con una sentencia de tres años de prisión y una multa de 100 a 400 cuotas, que va de los 8 mil 688 pesos a 34 mil 752”, agregó.

La reforma al Código Penal con estas sanciones fue aprobada la semana pasada por el Congreso local y entrará en vigor mañana, según explicó De la O.

Además, el secretario de Salud de Nuevo León dijo que se está evaluando en el Consejo de Salud estatal si se tipifica como delito el no usar cubrebocas en la calle durante la epidemia.