Ciudad de México, 27 de octubre .- El director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, aseguró que la empresa española Iberdrola quería imponer una tarifa para el suministro de gas natural, por lo que no llegaron a un acuerdo para la construcción de la central eléctrica en Tuxpan, Veracruz.

“Iberdrola nos exige a nosotros que le vendamos el gas al precio que ellos quieren y nosotros somos competidores en el mercado. ¿Nosotros le vamos a dar el gas a mi competidor al precio que quiere? ¡Pues no! Y no llegamos a un acuerdo con Iberdrola de aportarse el gas”, aseguró el funcionario durante su comparencia en la Cámara de Diputados.

Bartlett denunció que la empresa estaba acostumbrada a utilizar toda la infraestructura de la paraestatal para su beneficio.

“Iberdola, como acostumbraba en esta reforma las empresas privadas, se va a colocar en los terrenos de la CFe para utilizar los servicios que tiene la CFE, se coloca en Tuxpan y solicita permiso“, añadió.

Incluso denunció que la empresa española los amenazó con no invertir en el país si no le vendían el gas al precio que solicitaban.

“Nos dijeron la amenaza: ‘es que si no nos das el precio que nosotros queremos, pues ya no vamos a invertir en este país’ Y se hace un escándalo en Veracruz de que se van a quedas los veracruzanos sin tanto empleo”, agregó.

El funcionario dijo que no es su obligación cumplir con las exigencias de la empresa, ya que ambos son competidores en el mercado.

“Creen que CFE tiene que darle los servicios que ellos quieren, y fíjense que somos competidores, yo no tengo que ganar por una economía de mercado”, puntualizó.

Por ello, Bartlett dijo que será la CFE la encargada de construir la planta en Tuxpan.De acuerdo con Bartlett, Iberdola tiene “contratos leoninos” en el país, ya que les vende electricidad con una doble tarea.

La empresa española iba a construir una planta de mil 200 millones de dólares en Tuxpan, Veracruz; sin embargo, el pasado 24 de junio, el Gobernador de la entidad, Cuitláhuac García, anunció la cancelación de la obra.

Con una plantilla de mil 300 trabajadores y una cuota de mercado en México del 15 por ciento, Iberdrola tiene una capacidad instalada de más de 9 mil 100 megavatios (MW) repartida en 22 centrales -ciclos combinados, cogeneraciones, parques eólicos y fotovoltaicos- ubicadas en 13 estados.

LA PUGNA

El pasado 26 de octubre, el Presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que las empresas Repsol, Iberdrola, Shell y otras extranjeras del sector energético “estaban muy mal acostumbradas en el periodo neoliberal“, por lo que su Gobierno continuará con la defensa de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) frente a ellas.

El mandatario mexicano se refirió esa mañana a los “contratos leoninos” que las administraciones anteriores dieron a empresas privadas que afectaron los intereses de la industria energética nacional y causaron daños económicos a Pemex y CFE. “El sábado dije que me pagaba el pueblo de México no Iberdrola. Iberdrola se llevó como directiva a la que era Secretaria de Energía y también contrató como miembro de su consejo de administración a Felipe Calderón“, repitió.

Justificó la nueva política de la Secretaría de Energía (Sener) que prioriza el despacho de la electricidad que producen las plantas de la CFE sobre la de generadores privados de energías renovables. También reiteró que, si la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declara inconstitucional esta política, enviará una iniciativa para reformar la Constitución.

“Es un timbre de orgullo que digan que estamos protegiendo a la Comisión Federal de Electricidad y a Pemex, pues si para eso me pagan, no me pagan para proteger a Repsol, o a Shell o a Iberdrola”, argumentó.

El Presidente acusó a empresarios de pretender ser ambientalistas con tal de promover sus inversiones privadas. Además, recordó que su apuesta por Pemex y CFE es una promesa que hizo desde campaña.

“No engañamos a nadie, desde hace tiempo yo vengo planteando que tenemos que rescatar a la industria eléctrica y petrolera”, aseveró. “Se quedaron mal acostumbradas”, dijo sobre las empresas y enfatizó la protección del interés público. “Siempre lo he dicho, el único o los únicos negocios que nos deben de importarnos son los negocios públicos”.

Destacó que la política energética de los últimos dos sexenios afectó a las empresas productivas del Estado mexicano, dejando hasta que se convirtieran en chatarra por el desuso y aseguró que si el PRI o el PAN hubieran ganado las elecciones presidenciales de 2018 hoy Pemex y CFE ya no existirían, pues la idea buscar su privatización.