El sorpresivo cambio de delegado en la llamada Secretaria del Bienestar provocó enojo entre los beneficiarios y trabajadores de esta dependencia puesto que consideran que la designación de María de Jesús Aguirre Barradas obedece más a un tema de beneficios personales que en pro de la ciudadanía lo que representa un retroceso en la política desarrollada por el presidente de la Republica, Andrés Manuel López Obrador.

La designación e imposición de María de Jesús Aguirre Barradas fue realizada por Manuel Rafael Huerta Ladrón de Guevara importándole un bledo que se tratara de una de las delegaciones más organizadas y cumplidas de la zona norte.

Indudablemente en el “argot” político se trata a todas luces de un “dedazo” para obedecer a interés personales y/o estrategias políticas para alguien específico y no en bien de la población, por lo que con esta imposición volverán las antiguas prácticas y artimañas electoreras y definitivamente no se cumplirán con los ideales del Ejecutivo Nacional.

No hay que olvidar que María de Jesús Aguirre Barradas funge como operadora política para la próxima candidatura a Gobernador del C. Manuel Rafael Huerta Ladrón De Guevara por lo que estar al frente de una delegación de la Secretaria del Bienestar, acarrearía excelentes dividendos económicos para ambos personajes.

No hay que olvidar que María de Jesús Aguirre Barradas, hace un par de meses ocupaba el mismo encargo pero en la región de Pánuco, donde realizó un completo caos al despedir de manera injustificada a los servidores de la nación quienes la demandaron ante las instancias correspondientes; así como por gente a las que le prometió puestos a cambio de diversos beneficios personales y así ahorrarse para bolsa el gastos corriente de la delegación por lo que tuvo que salir por la “puerta trasera” pero a pesar de todo eso fue recompensada con este nuevo encargo.

Una de las artimañas que suele utilizar frecuentemente es la de elaborarles actas administrativas por cualquier pretexto para así poder darlos de baja, y acomodar a su gente para poder hacer y deshacer a sus anchas y tener sus pasos cubiertos.

Otro señalamiento que pesar en su contra es el nepotismo que ejerció durante su encargo al tener a su familia trabajando en la Secretaria de Bienestar, acomodando a su hijo y nuera en la región de Tantoyuca, utilizando también un vehículo oficial para uso personal, en el municipio de Castillo de Teayo a su ex pareja, Oziel Caballero, gastando el dinero del pueblo, todo esto en contubernio con Guadalupe Saldaña quien es otra de sus protegidas y cómplices al igual que Carlos Villa.

Cabe señalar que con todo descaro y teniendo la inmunidad que otorga operar con la bandera de la corrupción izada en todo su esplendor ella sigue operando saqueando las arcas de la Secretaria del Bienestar y lo seguirá haciendo porque está cubierta con el manto de la corrupción que ha cobijó a este país por más de 70 años.