La Fiscalía General de la República (FGR) inició una carpeta de investigación por atentado al patrimonio debido a que la Zona Arqueológica del Tajín fue invadida por grupos ligados a la delincuencia, anunció Diego Prieto, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia

El funcionario, quien acudió el fin de semana pasado al sitio inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO para verificar los daños ocasionados por maquinaria pesada, señaló que los responsables de este atentado fueron grupos que invadieron el lugar con armas largas. “Todo parece indicar que están vinculados con la delincuencia organizada”, advirtió.

La primera acción ilegal que cometieron en abril y mayo en terrenos de propiedad privada fue la tala de árboles, pero esto se agravó en julio cuando se empezó a detectar a grupos en ese lugar con la intención de construir un fraccionamiento, aun sin solicitar permiso al INAH.

“En el tablaje 56 empezaron a hacer acciones más destructivas: tala de árboles, quema de maleza, remoción de tierra, que es grave por los vestigios. Ya de manera más clara desde hace nueve días se observó la presencia de maquinaria pesada, particularmente esas que le llaman mano de chango”, explicó Prieto.

​​Luego de participar en la inauguración de la muestra Memoria de milagros, exvotos mexicanos. Patrimonio recuperado, el director del INAH precisó que con antelación a las personas que trabajaban en terrenos de El Tajín se les solicitó suspender las obras, pero no hicieron caso y empezaron a acompañar sus incursiones con la presencia de gente armada.

“No sabemos ni siquiera con qué interés particular, porque no han solicitado ningún permiso al INAH y mucho menos cuentan con un proyecto”, acusó.

De acuerdo con algunas versiones, se trata de la construcción de una bodega o una represa, pero la vibración de la maquinaria (cuyos trabajos quedaron suspendidos) causó cuarteaduras en el área llamada Tajín Chico, donde se tienen daños a los edificios A, B y C.

Según Daniel Nahmad Molinari, delegado sindical del Centro INAH Veracruz, son al menos 12 hectáreas afectadas donde hay elementos arqueológicos.

Además, en el lugar conocido como San Lorenzo de El Tajín, disidentes de los 400 Pueblos invadieron un terreno donde levantaron viviendas de madera y lamina.

En ese lugar, el lunes se reportó un fuerte incendio que movilizó hasta a la Guardia Nacional, la cual llegó a apoyar a bomberos y Protección Civil.

Diego Prieto explicó que la Zona Arqueológica del Tajín es el vestigio de una importante ciudad antigua, centro cultural del Totonacapan y todavía es un lugar fundamental para los totonacas.

Está conformada por mil 200 hectáreas, de las cuales solo 200 están bajo el régimen de propiedad pública, ya que fueron adquiridas por el gobierno de Veracruz, por lo que están en control y administración directa del INAH. 

Sin embargo, subrayó, a pesar de que el resto de esa área de El Tajín es propiedad privada no se puede construir sin autorización del INAH, la instancia responsable de proteger y normar el patrimonio arqueológico.

El atentado contra los vestigios puede alcanzar hasta una condena de 10 años de cárcel y la reparación del daño. Pero en caso de no dar con el paradero de los responsables, el INAH asumirá los gastos de la restauración.

 “Aún no se tiene la valoración de los daños debido a que no son estructuras visibles, en su mayoría son estructuras subyacentes que requieren de un diagnóstico pericial”, explicó.