La vainilla se ha convertido en una de las especia mas cara, ya que en kilo de esta puede llegar a cotizarse hasta en unos 700 dólares, lo que seria un estimado de 14 mil pesos, esto ha generado que en los últimos meses se incrementen los robos hacia las cosechas.

Productores y campesinos denuncias que debido al alto costo que alcanza la producción de la Vainilla, son victimas de constantes robos, lo cual pone en riesgo a esta especie y en caso de no actuar de manera inmediata esta condenada a la extinción.

Papantla tiene la denominación de origen Vainilla de Papantla,  sin embargo los estados que también producen esta especia son Chiapas, Oaxaca y San Luis Potosí, sin embargo la mayor producción se realizaba en el Totonacapan. 

De acuerdo con la Asociación de Vainilleros de Unidad y Trabajo, en esta zona de tiene un registro de 82 productores, los cuales aseguran la vainilla  es amenazada debido a su alto costo, al tiempo cultivo y a las leyes tan ridículas que la “protegen”. 

 En Papantla, un decreto municipal que data de décadas señala el castigo por el robo de vainilla y detalla fechas precisas para su cosecha. 

La multa para quien cometa asaltos o incumpla la norma es de 20 pesos.

En los últimos años  decenas de campesinos  han dejado de lado el cultivo de la vainilla, esto debido a los robos y al proceso de siembra y cultivo que tiene una duración de tres años para poder cosecharla. 

los campesinos a afirman que el  costo de la vainilla se ha triplicado sobre todo para aquella tipo gourmet en donde las vainas superiores a 18 cm es la de mejor calidad. 

Es en los meses de cosecha octubre y noviembre  cuando se incrementan los robos debido a que se acerca la temporada de cosecha de esta especia, por que productores arriesgan sus vidas cuando van a las parcelas para sus cultivos. 

Esta problemática también ha ocasionado que en septiembre coyotes busquen aprovecharse de esa situación.

Productores aseguran que Quieren adquirir la vainilla de manera temprana, antes de que cumpla sus nueve meses de maduración y pagan poco, sin embargo   el productor a veces prefiere venderla a bajo costo para que no se la roben. 

Los campesinos están con el temor de perder todo el esfuerzo de años  y por tal situación prefieren entregarla a un desconocido y  así obtener ingresos que perderlo todo con los robos. A veces no es ni la mitad del valor real”. 

No solo los productores y campesinos han sido víctimas de la inseguridad. Al tener varios usos, el comercio de productos a base de vainilla también ha sido golpeado por la violencia que se padece desde hace tiempo en Veracruz.

Los productores, campesinos y comerciantes de la vainilla piden a las autoridades que los volteen a ver, para atener este problema y evitar mas daños a la producción de vainilla en el Totonacapan

con información de Milenio