El Módulo de Trabajo Infantil (MTI), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2017), estima que 3.2 millones de niños y adolescentes (de cinco a 17 años) trabajaban en México en actividades no permitidas, no remuneradas y domésticas, en condiciones inadecuadas.

La población infantil ascendía a 29.3 millones en 2017, de los cuales 11 por ciento trabajaba, y 6.4 por ciento hacía labores subordinadas relacionados con el sector agropecuario, servicios y comercio.

De ese 6.4 por ciento, más de un tercio no recibe ingresos por su trabajo, un tercio gana hasta un salario mínimo y el resto obtiene de uno a dos salarios mínimos como pago.

El Día Mundial Contra el Trabajo Infantil se conmemora el 12 de junio cada año desde 2002, cuando la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lanzó un llamado para concientizar acerca de la magnitud de este problema y aunar esfuerzos para erradicar esta realidad.

La ONU señala en su página sobre el Día Contra El Trabajo Infantil: “El 12 de junio de cada año tenemos la oportunidad de fomentar y coordinar las iniciativas de los gobiernos, las patronales y sindicatos, la sociedad civil, los medios de comunicación y muchos otros actores locales, como escuelas y ayuntamientos, en la lucha contra el trabajo infantil”.

En 2015 se adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que incluyen un compromiso para acabar con el trabajo infantil. En particular, la Meta 8.7, hace un llamado a la comunidad internacional para “adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de seres humanos, y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, para 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas”.

El MTI estima que en México 21 millones de habitantes de cinco a 17 años realizan quehaceres domésticos en sus hogares sin recibir remuneración; de ese total, 1.4 millones lo hacen en condiciones inadecuadas, y la mayoría residen en Tabasco (14.2 por ciento) y Querétaro (1.6 por ciento).