Vía Proceso

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Oficinas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en México condenaron el asesinato de María Elena Ferral Martínez en Papantla, Veracruz, el primero de una periodista en 2020, que se suma a los 12 que el año pasado registró el organismo internacional.

Los representantes de ONU-Mujeres y de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU- DH), Belén Sanz Luque y Jesús Peña Palacios, respectivamente, urgieron a las autoridades mexicanas a “realizar una investigación pronta y exhaustiva” por el asesinato de Ferral, en la que se incorpore “de forma efectiva la perspectiva de género y considere todas las líneas de investigación posibles, incluida la vinculada a su actividad profesional y de género”.

Ferral Martínez, una periodista reconocida de la zona norte de Veracruz, quien colaboraba con medios locales como el Diario de Xalapa y el Heraldo de Poza Rica, fue atacada ayer a balazos en el centro de Papantla, Veracruz, y minutos más tarde falleció en el Hospital Regional de Poza Rica.

En un comunicado de prensa, Sanz y Peña resaltaron que la indagatoria debe llegar no sólo a los autores materiales, “sino también a quienes pudieron haber ordenado este crimen”, además de que tiene que garantizarse “la efectiva atención a la familia de María Elena Ferral y su seguridad”.

Sanz Luque alertó que el crimen de Ferral “se da en un contexto de un incremento preocupante de la violencia contra las mujeres en todo el país”, de ahí la urgencia a esclarecer el caso, “no sólo para que las mujeres puedan ejercer sus derechos plenamente, sino para combatir la impunidad que atenta contra ellos y que perpetúa la desigualdad de género”.

A su vez, Peña Palacios, representante adjunto de ONU-DH, recordó que la falta de resultados en las investigaciones relacionadas con periodistas “favorecen que éstas crezcan en intensidad e impacto, llegando hasta las desapariciones y asesinatos”.

n este caso en particular, recordó que Ferral “había denunciado pública y formalmente algunas de las agresiones de las que fue víctima, sin que fueran esclarecidas. La impunidad ayuda a que las agresiones contra periodistas continúen”, recalcó.

En un comunicado, los representantes de ONU-Mujeres y ONU-DH resaltaron que la periodista denunció amenazas y hostigamientos ante las autoridades de procuración de justicia, pero “las investigaciones que pudieron abrirse al respecto no resultaron en procesamiento de los responsables”.

Las mujeres periodistas –añadieron– “sufren violencia no sólo por la relevante labor que desempeñan, sino por el hecho de ser mujeres”, de ahí que “resulta indispensable aplicar la perspectiva de género” en la prevención, atención, sanción y reparación integral en los delitos graves.