Tuxpan Veracruz.- Par de jóvenes burlaron a la muerte al lograr salir vivos luego de que auto en el que viajaban fuera rafagueado por hombres armados, sus otros dos compañeros no tuvieron suerte y murieron en medio de la “lluvia” de plomo.


Eran casi las nueve de la mañana, madres corrían a dejar a sus hijos al Jardín de Niños, Héctor D. Ruiz Carmona, ubicado en el libramiento Adolfo López Mateos justo a escasos metros de donde dio inicio un capitulo más de violencia en este puerto.


Instantes antes todo parecía estar dentro de lo normal, gente caminando, coches circulando, comerciantes abriendo sus negocios, pero de forma repentina hombres armados comenzaron a disparar contra varios sujetos que viajaban en un automóvil.


El terror, el miedo y la zozobra hicieron presa a padres de familia quienes corrieron y algunos se fueron a la parte de atrás del jardín de niños; las maestras cerraron el endeble portón, por varios minutos que parecieron una eternidad permanecieron agazapados sin tan siquiera querer asomar la cabeza, algunos contenían la respiración y apretaban los dientes para no hacer el mínimo de los ruidos.


De pronto la llegada de elementos policíacos devolvió un poco la tranquilidad, antes decenas de curiosos arriesgados salieron de sus casas para tomar alguna fotografía y poder contar estuve en el lugar de los balazos.


El saldo de la refriega, dos muertos (Cristóbal Olivares Vázquez, de 39 años, con domicilio en el infonavit Tulipanes, de este puerto y Gonzalo Rivera Argüelles, quien era propietario del bar Chiklaminos, ubicado en la zona Centro, de esta localidad).

Uniformados hicieron su arribo a la escena del crimen y como para no creerse, dos jóvenes que estuvieron expuestos a la “lluvia” de bala quedaron y fueron auxiliados por paramédicos de la Cruz Roja e internados en un nosocomio.

Ellos son Ulises G.H., de 20 años, con domicilio en la ciudad de México y Francisco Javier A.C., de 35 años, domiciliado en la colonia Miguel Alemán, de esta localidad, ambos tenían disparos en varias partes del cuerpo, pero lo principal estaban vivos. Uno se escondió en una chatarrería ubicada en la zona y otro más corrió hacia una zona donde se construye el nuevo libramiento.

Ambos quedaron con vigilancia policial y a disposición de la Unidad Integral de Procuración de Justicia para que declaren en torno de quien o quienes intentaban matarlos y el motivo de la agresión donde fallecieron dos personas.