Las imágenes de Jihad Al-Suwaiti han dado la vuelta al mundo. Este joven palestino se subió hasta la ventana de la habitación en la que estaba ingresada su madre por coronavirus Covid-19.

El caso de esta madre es la de muchos hombres y mujeres que se deben alejar de su familia. No hay tiempo de despedidas y termina en la más absoluta soledad de una habitación de hospital y solo con la mano amiga de una enfermera.

El joven se subió a una ventana del hospital para ver morir a su madre de coronavirus.

La muerte de esta mujer de 73 años ha dejado huérfano a un joven que se ha convertido en todo un símbolo del coronavirus en Palestina.

Escaló varios pisos para llegar hasta la ventana de la habitación en la que se encontraba ella. La mujer estaba viviendo sus últimos momentos de vida, pero pudo ver a su hijo antes de irse de este mundo.

El amor de una madre no tiene fronteras, y el de este hijo las ha traspasado todas por completo. No pudo hacer nada para salvarla, pero al menos pudo darle esa última mirada.