Considerado como uno de los proyectos de infraestructura energética más importantes de los últimos años, el gasoducto Texas-Tuxpan quedó concluido el pasado mes de junio de este 2019, aunque debió entrar en operaciones a finales del 2018.

Tras una serie de retrasos técnicos y con la llegada de la nueva administración federal que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador, se solicitó a las empresas participantes y constructoras de los siete diferentes proyectos de gasoductos, modificar los contratos mediante los cuales se entregaría gas a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Cabe resaltar que el gasoducto Texas-Tuxpan es el primer gasoducto marino en el país, tiene una extensión de 772 kilómetros y 42 pulgadas de diámetro.

Su construcción inicia cerca de Brownsville, Texas, para dirigirse a través del fondo del mar hasta llegar al puerto de Altamira en Tamaulipas y finalizar en Tuxpan.

Para la obra se invirtieron 2 mil 600 millones de dólares por parte de las empresas IEnova y TransCanada, quienes explican que el gasoducto puede transportar 2,600 millones de pies cúbicos de gas natural diariamente y genero tres mil empleos durante su construcción.

Manuel Bartlett Díaz, director de la Comisión Federal de Electricidad, principal estancia beneficiada del proyecto, explicó que la CFE recibiría gas natural para el abastecimiento de las diversas plantas de la paraestatal, con ello evitar el desabasto y los “apagones” en diversas regiones del país por la falta del energético.

Bartlett Díaz, resaltó que los contratos con las empresas resultaban “leoninos” y derivaban en pérdidas patrimoniales para México, aludiendo a las empresas a llegar a nuevos acuerdos o el gobierno federal iniciaría un arbitraje especialmente por el gasoducto Texas-Tuxpan.

Al finalizar una serie de negociaciones, el ejecutivo nacional se dijo complacido con la actitud de los empresarios y del resultado, pues con la actualización de los contratos el país se ahorraría 4 mil 500 millones de dólares y garantizará el abasto de gas para la industria eléctrica.

En los acuerdos se llegó a obtener clausulas benéficas en las tarifas de servicio de transporte de gas natural transparentes y que reflejen costos reales y tarifas fijas (niveladas) a través del tiempo, así como acuerdos equilibrados sobre casos fortuitos y fuerzas mayores.

Dicha infraestructura energética, estará incrementando en un 40% la capacidad de importación a territorio mexicano. Tan solo a la CFE, CFE Energía y CFE Internacional les permitiría comercializar 8 mil 200 millones de pies cúbicos diarios de gas para que del total del producto, el 63% será para las plantas productoras de energía de la Comisión Federal de electricidad, el porcentaje restante es para la comercialización de las diferentes industrias nacionales.

Especialistas en la materia, aseguran que gracias al acuerdo entre el gobierno federal y las diferentes empresas, proyectos como el gasoducto Texas-Tuxpan, logra continuar con la promoción de la actividad industrial, el desarrollo económico de la zona centro y sur de México, pero muy importante en el ámbito social, da certidumbre a la generación de más empleos en las diversas industrial, entre los beneficiados, el estado de Veracruz.